Tributo a Robert Elortegui

¡Saludos! Con el gran ingreso de e-mails, pensamos en crear un blog donde uds. puedan colocar memorias y fotografías de Robert.

Gracias, Bobby Panfili

Para colocar mensaje, información de ingreso: U: robertoelorteguienespanol P: roberto

Gracias a amigos y familiares de Robert (especialmente a Bobby) por crear este espacio en su memoria.

Mildred (Madre de Robert) msjostrand@earthlink.net

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lunes, octubre 24, 2005

Conocí a Robert en el verano de 1999. El vino a nuestra casa a recoger a nuestra hija Beth para salir. No me imagine en ese momento que Robert ocuparía, por siempre, un lugar especial en mi corazón. Mí esposa Kathy recuerda a Robert parado firme cuando me levante de la silla para darle la mano. Recuerdo que fue muy educado y respetuoso con nosotros. Él nos causó una buena impresión.

En los meses siguientes compartimos buenos momentos que nos permitieron conocer mejor a Robert. Él se unió a nuestra familia cuando nosotros huimos de la esperada cólera del huracán Floyd. Después de 13 horas de carretera, encontramos refugio en una iglesia Baptista en Valdosta, Georgia a solo noventa millas de nuestro hogar. Regresamos a la casa al siguiente día bien cansados, pero con buenos recuerdos de nuestra aventura. En el otoño, a finales de Octubre Kathy y yo celebramos nuestro 30 aniversario de matrimonio con un viaje a Nueva Inglaterra. Resulto ser que Robert se encontraba en Rhode Island en un viaje de reclutamiento naval la misma semana que nosotros. Los tres pasamos el día recorriendo Newport y Portsmouth. Robert fue muy amable al tolerar mi entusiasmo de visitar los antiguos lugares donde mi familia vivió durante 1950. Cenamos juntos y condujimos a Robert de regreso a la base naval. Fue un día especial que nos permitió conocernos un poco mas.

En los siguientes tres años Robert fue como un miembro de la familia Walsh. El celebro cada cumpleaños, navidad, vacaciones, fechas importantes y reuniones familiares con nosotros. Sentimos orgullo de él cuando se graduó en la Universidad de Jacksonville (JU) y fue asignado al servicio en U.S. Navy. Aún más, nuestro clan familiar se encariño con este extraordinario joven. Me imagino que todos pensamos que Robert pasaría a ser miembro permanente de nuestra familia. Pero las cosas resultaron diferentes, Robert y Beth rompieron la relación después de tres años juntos y continuaron caminos diferentes.

El señor me bendijo con tres hijas preciosas y recientemente con tres nietas bellas. Muchas personas me han preguntado si alguna vez me he lamentado de no haber tenido un hijo. La respuesta es rotundamente ¡no! Sin embargo, de tener un hijo, mí deseo seria tener un hijo con las cualidades de Robert. Admire su capacidad para relacionarse con las personas que conocía y como esas personas instantáneamente le respondían de la misma manera. Parecía que para él no existían las personas desconocidas. Todos querían ser sus amigos. Robert fue un hombre verdadero, pero a la vez era apacible como un niño. Él era inteligente, talentoso y con gran motivación para lograr todas las metas que se proponía alcanzar. Era fácil intuir con certeza que éste joven tendría éxito en cualquier meta que se propusiera. Él tenia integridad, disciplina, valentía, y sirvió a su país con honor y orgullo. La cualidad que nosotros más admiramos en él fue su capacidad para demostrar amor y agradecimiento a los demás, y estar abierto para recibir el mismo amor.

El Domingo 25 de Septiembre regrese del trabajo a mi casa y Kathy salió a mi encuentro en la puerta de atrás. Ella estaba llorando y me dijo que Robert había muerto en un accidente de helicóptero, mientras entrenaba en el mar. Inmediatamente, la noticia destrozo mí corazón. Esa noche nos reunimos en familia para consolarnos. La perdida de Robert fue demasiado para nosotros comprender o sufrir. En la medida que pasaron las semanas, reflexioné por largas horas la perdida de este joven especial. Personalmente, yo no estaba preparado para la profundidad de los sentimientos de tristeza y perdida que me abordaron con la muerte de Robert. Finalmente, se me aclaro la razón de mi tristeza. Durante los tres años en que Robert formo parte de nuestras vidas, yo comencé a querer y a ver a Robert como a un hijo.

No puedo entender la razón de esta tragedia que le robo la vida a Robert. El era tan joven, con tanto futuro por delante, y mucha vida por andar, con tanto amor para dar y tanta gente que lo quería de verdad. He rezado para obtener una respuesta, pero en mí mente finita no he encontrado ninguna. Lo único que me consuela es saber lo amado que fue Robert por todos los que le conocían, y cuanto él los amo. La Biblia nos dice que Dios es Amor. Tengo gran convicción que Dios aun tiene el control y concederá a sus hijos la eternidad para compartir con sus seres y amarse eternamente. Robert y yo platicamos en muchas oportunidades sobre Dios y nuestra relación con él. Se que Robert creía y veneraba al Padre celestial. Por lo tanto, dentro de poco compartiremos eternamente, sin derramar mas lagrimas, dolor o separación. Y hasta entonces nuestro amor nos unirá y mantendrá juntos en nuestros corazones y mentes.

Robert, gracias por formar parte de nuestras vidas y por compartir tú vida con nosotros. Por siempre serás un miembro especial de nuestra familia. Fuiste una gran bendición para nosotros. Tengo una ultima cosa que decirte antes que nos veamos de nuevo. Deseé tener la oportunidad, pero nunca la tuve, para simplemente decirte !Me hubiera sentido extremadamente orgulloso de LLAMARTE HIJO! Te amo, Mr. Walsh